domingo, 22 de septiembre de 2013


EL SIGNO LINGÜÍSTICO

Los seres humanos tenemos la capacidad de percibir distintas realidades por medio de nuestros sentidos, estas realidades son llamadas signos lingüísticos, los signos lingüísticos o signos siempre significaran algo.
Los signos lingüísticos son considerados un código, que varía según el idioma pero que sin duda es un concepto presente en todos los integrantes de cualquier cultura en el mundo.
Para entender mejor cómo se conforma un signo lingüístico justo como Saussure lo explicó compararemos estos signos lingüísticos con una moneda, y analizaremos las dos caras de ésta.

Por un lado de la moneda tenemos el significante.  
El significante se refiere a la estructura de sonidos o de imágenes con que representamos alguna cosa, idea o concepto,  como ejemplo utilizaremos “á-r-b-o-l”, el significante será:
 á-r-b-o-l.
Ya tenemos el significante;  “á-r-b-o-l”, pero aún no sabemos cuál es el significado de este.

En la otra cara de la moneda tenemos al significado.

El significado no es nada más que el contenido o concepto al que hace referencia al significado. Ojo,  las definiciones de un significado pueden ser diferentes.
¿Cuál es el significado de á-r-b-o-l?
Un árbol es una planta de gran porte, de tronco único leñoso y que se ramifica a cierta altura del suelo.
La planta será considerada como árbol si ya en su madurez su altura supera los 6 metros de altura y además produce ramas secundarias año tras año, diferenciándose por estas condiciones de los arbustos.

Ya hemos explicado las dos caras de la moneda, pero si queremos entender a fondo el signo lingüístico, debemos forzosamente considerar un factor más dentro de éste. Para Charles Sanders Pierce  existe otro elemento además de los dos ya explicados, Pierce se refiere a este elemento como el referente.

El referente es el objeto real al que el signo hace alusión y que puede ser real o imaginario. El referente de un árbol entonces será: 



Como conclusión, para entender cómo funcionan los signos lingüísticos en el acto del habla, primero debemos entender cómo se transmiten. Nosotros los humanos utilizamos conceptos, estos conceptos  tienen una imagen acústica, estas imágenes se originan en nuestra mente. Para transmitir estas imágenes acústicas se requiere de un proceso fisiológico, como ya dijimos se originan en nuestro cerebro, de ahí estás serán transmitidos por medio de los órganos de la fonación, aquí es donde interviene el habla.

Justo aquí comienza un proceso diferente, el proceso físico. ¿Qué ocurre en este proceso?
Las ondas sonoras se propagan de la persona A, a la persona B. ¿De qué parte de A, a qué parte de B? De la boca de A, al oído de B.

¿Qué sucederá después? La persona B por medio del oído escuchará esta imagen acústica (significante), automáticamente la persona B asociará la imagen acústica con el concepto que tiene  de ésta (significado), el sujeto B también hará referencia a la imagen que tiene guardada de éste concepto (el referente), este proceso deberá ser recíproco pues la persona A realizará exactamente lo mismo que la persona B mientras mantengan una conversación. 


Aquí otro ejemplo de la conformación de un signo lingüístico:








Fuentes:
Libro de Texto de Teoría de la Comunicación.

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